Fuengirola se ha convertido en uno de los municipios donde conviven más nacionalidades del mundo. Sin embargo, la gran mayoría de estos residentes procedentes de otros países, desconocen nuestra lengua, costumbres y normativas. Con el objetivo de prestar un servicio adecuado a sus necesidades, en 1997, el gobierno local del Ayuntamiento decidió poner en marcha un servicio gratuito, en varios idiomas, de atención al extranjero residente en Fuengirola.
Los extranjeros no comunitarios sin autorización de residencia permanente deben renovar su empadronamiento cada 2 años.